La jornada de protesta reunió a maestros del sector público de varios municipios del departamento del Huila, en medio de reclamos por la atención en salud y las condiciones laborales del magisterio. Más de 5 mil salieron por las principales calles de Neiva, La Plata, Garzón y Pitalito exigiendo cumplimiento.
DIARIO DEL HUILA, HUILA
Por: Leidy Catalina Durán Vásquez
Las movilizaciones del magisterio colombiano volvieron a tomarse las calles del país, esta vez con un reclamo central, la crisis en la prestación del servicio de salud para los docentes. En el departamento del Huila, la jornada de protesta tuvo una alta participación y se consolidó como una de las más significativas a nivel regional, con concentraciones en municipios como Neiva, La Plata, Garzón y Pitalito.
De acuerdo con voceros de la Asociación de Institutores Huilenses (ADIH), la movilización responde a problemáticas estructurales que persisten en el sistema de salud del magisterio, administrado a través del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG) y operado por la Fiduprevisora. Las denuncias se centran en fallas en la entrega de medicamentos, retrasos en la atención médica y debilidades en la implementación del nuevo modelo de salud.
En ese sentido, Jairo Lozada, tesorero de la ADIH, explicó que las protestas no son improvisadas, sino que responden a exigencias claras del gremio.
“Nosotros nos movilizamos por unos objetivos claros: una prestación de la salud oportuna, digna y que se implemente el modelo que logramos en las calles”, afirmó Lozada.
En la misma línea, el dirigente subrayó que el objetivo no es desmontar el sistema, sino garantizar que funcione de manera efectiva.
Igualmente, Lozada destacó la necesidad de fortalecer el diálogo con las entidades responsables. “Vemos que es posible lograr esa implementación a través de un diálogo fluido con los miembros de la Fiduprevisora para que eso mejore”, señaló.
Sin embargo, advirtió que también existe preocupación por el manejo de los recursos públicos destinados al sector educativo, especialmente en el marco de una eventual reforma al Sistema General de Participaciones.
Incumplimiento reiterado
Uno de los puntos más críticos de la protesta es la denuncia sobre el incumplimiento de la Fiduprevisora en sus funciones. Así lo manifestó Jan Jefferson Pacheco Quevedo, presidente de la ADIH, quien fue enfático al señalar que la entidad no está garantizando el adecuado manejo de los recursos del magisterio.
“El magisterio en todo el territorio nacional se está movilizando debido a las problemáticas que estamos observando por parte de la Fiduprevisora. Tenemos que denunciar que no está cumpliendo con lo que le corresponde como encargada del manejo de los recursos del FOMAG”, indicó el presidente de la ADIH.
Pacheco insistió en que una de las principales fallas radica en la contratación del servicio de salud. Según explicó, aún no existe un esquema claro que permita exigir el cumplimiento del modelo establecido.
“Necesitamos un contrato definido con la Fiduprevisora y los operadores para que el modelo de salud se pueda aplicar realmente para la salud del magisterio y de nuestras familias”, sostuvo el docente.
Igualmente, las dificultades en la entrega de medicamentos también ocupan un lugar central en las denuncias. De acuerdo con el presidente de la ADIH, aunque se logró eliminar la integración vertical, es decir, que un solo operador manejara todos los servicios, en la práctica persisten problemas que afectan directamente a los docentes debido a que este operador no estaría supliendo todas las necesidades en el departamento.
“Lamentablemente la misma empresa que tiene la mayor cantidad de docentes bajo su atención, que es Emcosalud, ganó la licitación para entregar medicamentos, pero no tiene la infraestructura para hacerlo en todo el departamento”, explicó Pacheco Quevedo.
Según el docente, esta situación genera retrasos que impactan la calidad de vida de los maestros. “No es posible que un docente en un municipio como Nátaga tenga que esperar dos o tres días para recibir medicamentos básicos como ibuprofeno o acetaminofén”, agregó Pacheco, quien insistió en la necesidad de vincular a otros operadores que complementen la prestación del servicio.
Además de los problemas en la entrega de medicamentos, los docentes denunciaron fallas en las plataformas de atención y retrasos en los pagos a las Empresas Sociales del Estado (ESE), lo que pone en riesgo la continuidad de los servicios.
“Algunas ESE municipales amenazan con cerrar servicios porque no han recibido pagos por parte de la Fiduprevisora”, advirtió el dirigente.
Pese a la contundencia de las críticas, desde la ADIH aclararon que el paro no está dirigido contra el Gobierno nacional. “No estamos en contra del modelo ni del Gobierno; este es un paro contra la Fiduprevisora para que cumpla con lo que tiene que cumplir”, puntualizó Pacheco.
En el Huila, la movilización tuvo como epicentro la ciudad de Neiva, donde los docentes se concentraron y recorrieron varias vías principales hasta llegar a la Gobernación. La jornada también se replicó en otros municipios, lo que evidenció el alcance departamental de la protesta.
Según cifras del gremio, la convocatoria en el Huila asciende a cerca de 8.000 maestros, con una participación estimada de al menos 5.000 durante la jornada.
“Tenemos puntos de concentración en Neiva, La Plata, Garzón y Pitalito. Los maestros se van sumando a medida que avanza la movilización”, explicó Pacheco.
El recorrido en la capital huilense incluyó vías estratégicas como la carrera Séptima, la carrera Décima y la carrera Cuarta, finalizando frente a la sede de la Gobernación. Durante el trayecto, los manifestantes reiteraron sus exigencias y visibilizaron las dificultades que enfrentan en el acceso a servicios de salud.
La protesta en el Huila se enmarca en una jornada nacional de movilizaciones que busca presionar soluciones estructurales. Los docentes advierten que, de no obtener respuestas concretas, podrían intensificar las acciones en las próximas semanas.
El trasfondo de la protesta pone en evidencia una tensión creciente entre el magisterio y las entidades encargadas de administrar los recursos y garantizar los servicios. Mientras los docentes insisten en la urgencia de soluciones, las autoridades enfrentan el reto de responder a un sistema que, según los denunciantes, presenta fallas en su implementación.
Por ahora, el llamado del gremio es en mejorar la prestación del servicio de salud, garantizar la entrega oportuna de medicamentos y asegurar el funcionamiento adecuado del modelo adoptado. La respuesta institucional será clave para determinar si las movilizaciones logran traducirse en cambios concretos o si, por el contrario, el conflicto se profundiza en los próximos meses.

Crisis en el sistema de salud
Es importante recordar que el eje central de la protesta es el Acuerdo 003 de 2024, que regula el modelo de salud de los docentes a través del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag).
Según líderes sindicales, lo que se prometió como una transformación positiva se ha convertido en un sistema con múltiples fallas que estaría afectando directamente la atención médica de los maestros.
El malestar del gremio no es menor. Los docentes advierten que la situación ha escalado a un punto crítico, donde no solo se trata de trámites o demoras, sino de riesgos para la vida y la salud.
Otras exigencias del gremio
Además del tema de salud, el magisterio también exige al Gobierno Nacional la definición del incremento salarial para 2026 y el pago oportuno de primas y prestaciones económicas, que según denuncian presentan retrasos injustificados.
Estas demandas hacen parte de un pliego más amplio que busca mejorar las condiciones laborales y garantizar derechos fundamentales para los educadores.
A diferencia de otras movilizaciones, los docentes insisten en que esta protesta tiene un enfoque distinto. No se trata únicamente de recursos o ajustes administrativos, sino de la garantía de un servicio de salud digno y oportuno.
Este paro fue una muestra del descontento del gremio y una presión directa para que el Gobierno adopte medidas urgentes frente a la crisis.
Principales denuncias del magisterio
Entre los problemas más graves señalados por los educadores se encuentran:
- Interrupción de servicios médicos, debido a que algunos prestadores han suspendido la atención alegando falta de garantías.
- Crisis en la entrega de medicamentos, con retrasos prolongados que afectan tratamientos.
- Dificultades para acceder a citas con especialistas, generando demoras en diagnósticos.
- Cuestionamientos a la gestión fiduciaria, encargada de administrar los recursos del sistema.
Los docentes aseguran que estas fallas han convertido el sistema en un “laberinto burocrático”, donde muchos pacientes pierden continuidad en sus tratamientos.
Tomado de el Diario del Huila.
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