El fenómeno del Tigre: Abelardo de la Espriella es la revelación de la política en Colombia. Ganó sin el apoyo de Álvaro Uribe y está a punto de ser el próximo presidente

Abelardo de la Espriella es la revelación de la política en Colombia. Tras ganar la primera vuelta, se perfila como el nuevo presidente del país, según la encuesta de AtlasIntel para SEMANA. ¿Cómo venció al expresidente Álvaro Uribe, a su candidata y a los partidos tradicionales?

Abelardo de la Espriella se consolidó como el nuevo fenómeno político en Colombia tras la primera vuelta presidencial, el pasado 31 de mayo. Como el outsider de la contienda, obtuvo 10.361.499 votos, el 43,74 por ciento de la votación total, y derrotó a su principal contendor, Iván Cepeda, el candidato del continuismo del Gobierno de Gustavo Petro.

Que el fenómeno del Tigre esté cerca de conquistar la Casa de Nariño, como lo revela la más reciente encuesta de AtlasIntel para SEMANA, no estaba en los cálculos de nadie hasta hace un año. De cara a la segunda vuelta, el próximo 21 de junio, dicho estudio señala que De la Espriella tiene una intención de voto del 50,3 por ciento, mientras Cepeda registra 42,6 por ciento; es decir, le saca una diferencia de 7,7 puntos porcentuales.

Hoy, en medio del fervor que genera, el Tigre cuenta con el respaldo “total” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien esta semana lo llamó líder “inteligente, fuerte y firme”, mientras tildó a Cepeda de ser un “marxista radical”. Sobre ese apoyo de Trump, De la Espriella le dijo a SEMANA“Vamos a hacer una llave con el Gobierno de Estados Unidos y con el presidente Trump como nunca antes la ha tenido Colombia”.

La gran pregunta es cómo De la Espriella logró convertirse en el Tigre que emociona a millones de colombianos y, al mismo tiempo, en el jefe de la oposición que busca derrotar el petrismo. En las urnas, junto con su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, ganó la primera vuelta sin el apoyo del expresidente Álvaro Uribe y derrotó a su candidata, Paloma Valencia.

Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial José Manuel Restrepo Abondano.

Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial José Manuel Restrepo Abondano. Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA

En últimas, venció a Uribe en el hecho político más notorio desde que el mismo Uribe ganó las elecciones en 2002 y se reeligió en 2006. Tanto Valencia como el expresidente han invitado a votar por el abogado penalista, en un gesto que él agradeció. Aunque las relaciones son cordiales, hasta el momento no ha habido una reunión entre Uribe y De la Espriella.

El candidato de Defensores de la Patria, asimismo, derrotó a la clase política tradicional, tal como lo prometió en campaña cuando planteó una batalla entre los “nunca” contra los de “siempre”. En ese sentido, su primera jugada maestra fue rechazar el apoyo de los partidos (Liberal, Conservador, La U, Cambio Radical, entre otros) que terminaron en la campaña de Valencia. Dichas colectividades están desgastadas ante la opinión por apoyar a Petro y por los escándalos de corrupción que han protagonizado algunos de sus líderes.

Iván Cepeda y su fórmula vicepresidencial Aída Quilcué.

Iván Cepeda y su fórmula vicepresidencial Aída Quilcué. Foto: Campaña Iván Cepeda

La ruta del tigre

El Tigre empezó a recorrer su camino cuando, en diciembre del año pasado, le envió una carta a Uribe y le informó su decisión de no participar en la consulta que planteaba en ese momento el expresidente y que pretendía abarcar “de Abelardo hasta Fajardo”. Luego, el país vio al candidato impulsando las listas al Congreso de Salvación Nacional y no las del Centro Democrático. Ahí también hubo una distancia.

Tras el boom mediático que generó la unión de Paloma Valencia con Juan Daniel Oviedo, después del resultado de la Gran Consulta por Colombia el 8 de marzo, De la Espriella tomó la delantera posteriormente y le puso el acelerador a su estrategia. Nombró a Restrepo como su fórmula a la vicepresidencia en una movida acertada, dada la gran experiencia y el perfil técnico del exministro. El vice de Abelardo, además, ha sorprendido con su simpatía y carisma para llegarle a la gente. Además, ha sido una prenda de confianza para el sector productivo.

Desde entonces, ambos han recorrido el país y han hecho manifestaciones multitudinarias con una moderna puesta en escena a punta de tecnología, luces, cánticos y emociones. De la Espriella, por las graves amenazas en su contra, ha tenido que extremar las medidas de seguridad y usar chaleco antibalas y una urna blindada para dar sus discursos. Sin duda alguna, el Tigre ha despertado un sentimiento popular como pocas figuras lo han logrado en Colombia. Al final, recogió mayoritariamente al electorado uribista y, en general, a gran parte de la oposición que votó por él con contundencia el pasado domingo.

Abelardo de la Espriella y su esposa Ana Lucía Pineda.

Abelardo de la Espriella y su esposa Ana Lucía Pineda. Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA

Su línea ideológica se centra en la familia, la seguridad, la autoridad y la defensa de las instituciones. Su promesa central es hacer de Colombia una “patria milagro” que le imprima un nuevo rumbo a un país sumido en múltiples crisis estructurales.

Vista en perspectiva, la campaña del Tigre, que también es empresario y cantante, nació el 16 de julio del año pasado cuando inscribió el comité promotor de firmas Defensores de la Patria. En ese entonces, el país estaba estremecido tras el atentado contra el entonces precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, del Centro Democrático, en Bogotá, quien falleció el 11 de agosto.

En medio de esa tragedia, se conoció el fallo condenatorio contra el expresidente Álvaro Uribe, que en segunda instancia fue revocado por la justicia. Ahí estaba De la Espriella, quien irrumpió con la figura del tigre, así como Javier Milei lo hizo con el león en Argentina, para plantear un antes y un después en la política. El apoyo popular ha sido tan grande alrededor de ese proyecto que hasta sus electores se apropiaron de la imagen del tigre de las tradicionales Zucaritas.

Tras el surgimiento de su aspiración, las redes sociales se inundaron con todo tipo de mensajes a su favor. Uno a uno, él fue derrotando a los contendores de su propio espectro ideológico y el furor empezó a crecer. Es evidente que De la Espriella se acercó a los colombianos de una manera distinta y los convenció. También logró superar los ataques en su contra, derivados principalmente de su oficio de abogado penalista desde hace décadas.

En la campaña en curso, De la Espriella rompió por completo con los esquemas de la política tradicional, tanto en la forma como en el fondo. No se trata solamente de su pinta o la forma de hablar, sino de la manera en que se relaciona con el votante y la audacia al enfrentar a sus contradictores. Es un hombre mordaz con sus palabras.

Abelardo de la Espriella junto a su familia.

Abelardo de la Espriella junto a su familia. Foto: Guillermo González

Por ejemplo, al presidente Petro lo tiene sentenciado con castigarlo por lo que ha hecho en el Gobierno e incluso ha dicho que lo extraditaría a Estados Unidos si es solicitado por la justicia de ese país. A Cepeda, con quien se enfrentará en las urnas el próximo 21 de junio, lo califica de ser el “heredero de las Farc”.

De la Espriella reitera que recuperará a Colombia “por la razón o por la fuerza”. Bajo ese contexto, algunos dicen que tiene el estilo de Donald Trump, aunque también lo relacionan con Nayib Bukele, de El Salvador, por su propuesta de construir diez megacárceles para recluir a los peores criminales.

El Tigre tiene su musa. Se trata de su esposa, Ana Lucía Pineda, quien lo ha acompañado de cerca durante la campaña. Ambos se muestran como una pareja tradicional, se dejan ver en compañía de sus hijos y en actividades habituales, mientras Cepeda siempre está rodeado de sus copartidarios y pocas veces de su familia.

El pasado domingo, De la Espriella fue la gran sorpresa. Así lo referenció la prensa dentro y fuera del país. Por ejemplo, conquistó Antioquia, la tierra donde nació el uribismo. Allí derrotó a Paloma Valencia, la candidata de Uribe, y obtuvo 1.723.406 votos. Hoy, según AtlasIntel, frente a la segunda vuelta presidencial, el Tigre lidera la intención de voto en la región central (que incluye a ese departamento) con el 57,6 por ciento frente a Cepeda (36,4 por ciento).

Igualmente, el triunfo de De la Espriella en primera vuelta lo ha catapultado en el Caribe, la región de donde es oriundo. Allí, según la encuesta de AtlasIntel, tiene una intención de voto del 68,6 por ciento para la segunda vuelta, mientras que la de Cepeda es del 27,9 por ciento. El Tigre también lidera en la Amazonía y la Orinoquía, donde tiene el 51,9 por ciento, y Cepeda reporta 46,1 por ciento. El candidato del Pacto Histórico todavía tiene mayorías en la zona Pacífica y en Bogotá.

Abelardo de la Espriella, candidato presidencial.

Abelardo de la Espriella, candidato presidencial. Foto: JUAN CARLOS SIERRA-SEMANA

Una semana crucial

Luego de las elecciones del domingo, varios hechos han marcado las campañas de De la Espriella y de Cepeda. La noche del 31 de mayo, ambos candidatos se pronunciaron de forma enérgica y se atacaron mutuamente. Al calor de la votación, Petro se convirtió en protagonista al desconocer los resultados y plantear un “fraude electoral” que esta misma semana quedó completamente descartado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), el tribunal competente.

Cepeda no se quedó atrás y también desconoció los resultados. Sin embargo, horas después, admitió que su equipo no había encontrado ninguna irregularidad hasta ese momento. Aunque De la Espriella le exigió reconocer la votación del 31 de mayo, el candidato del Pacto Histórico no lo ha hecho. “Esto lo he denunciado desde hace varios años: Petro se quiere robar las elecciones inventando un fraude que no existe”, le dijo De la Espriella a este medio.

Aunque Cepeda emplazó a De la Espriella a un debate, el primero no ha aceptado y, a la fecha, no se vislumbra un espacio para que ambos discutan antes de la segunda vuelta.

En su entrevista con SEMANA, el pasado martes, De la Espriella sentenció a los corruptos y los amenazó con promover que Estados Unidos les quite la visa. “Lo que pretenden hacer es una compra masiva de votos en la región Caribe metiendo a los hermanos Torres, que ya tienen 60.000 millones de pesos para comprar votos”, le dijo a SEMANA.

Los últimos días han sido intensos y llenos de controversias. Por ejemplo, Cepeda sorprendió al exigir que De la Espriella y sus seguidores no utilicen la camiseta de la selección Colombia. Pese a que una jueza emitió una medida cautelar con dicha prohibición, la discusión ha despertado más fervor por el Tigre, quien se negó a cumplir con esa decisión judicial. José Manuel Restrepo, la fórmula vicepresidencial de De la Espriella, dijo que usará dicha prenda cuando le dé la gana. Hoy, en las redes sociales, hay miles de personas que publican sus fotografías con la camiseta de la selección y hasta opositores del Tigre calificaron la decisión de la jueza como arbitraria y hasta ridícula. La semana cerró, paradójicamente, con Cepeda haciendo alarde de haber recibido la camiseta del equipo por parte de las barras en un acto político.

Tras su derrota en la primera vuelta, Cepeda y Petro han tomado medidas desesperadas para tratar de ahuyentar el miedo y atraer a figuras como Claudia López, Sergio Fajardo y Juan Daniel Oviedo. La más importante fue el anuncio del comité promotor de echar para atrás la propuesta de una constituyente, aunque dicha idea sigue aún vigente en el programa de gobierno de Cepeda. Los alfiles de Abelardo de la Espriella han desestimado el anuncio y han recordado que lo mismo hizo Petro en campaña cuando firmó en mármol y prometió que no convocaría a una constituyente, algo que incumplió durante su gobierno.

Ana Lucía Pineda, esposa del Tigre, y sus hijos han seguido de cerca la campaña. De la Espriella usa una urna blindada para dar sus discursos. Por su parte, Iván Cepeda y Aida Quilcué desconocieron los resultados el domingo, aunque el lunes Cepeda admitió que no había encontrado alguna irregularidad.

Ana Lucía Pineda, esposa del Tigre, y sus hijos han seguido de cerca la campaña. De la Espriella usa una urna blindada para dar sus discursos. Por su parte, Iván Cepeda y Aida Quilcué desconocieron los resultados el domingo, aunque el lunes Cepeda admitió que no había encontrado alguna irregularidad. Foto: CAMPAÑA ABELARDO DE LA ESPRIELLA

La preocupación en las toldas de Cepeda es tal que incluso el presidente Petro publicó un mensaje en su cuenta en X anunciando que se pondría al frente de la campaña, lo que abrió el interrogante de una posible renuncia. Una fuente de Palacio le aseguró a SEMANA que la opción estuvo sobre la mesa, pero Cepeda se habría mostrado en contra.

En los últimos días también se han visto manifestaciones de jóvenes, especialmente en las calles de Bogotá, en apoyo a Cepeda. El candidato acompañó una de las movilizaciones y pintó paredes. En declaraciones a La FM, Cepeda advirtió de un posible nuevo “estallido social” y del incremento de la violencia. Esto ha encendido las alarmas. “Petro tiene otro propósito, otro plan: sembrar la duda para sacar a sus primeras líneas, sus hordas de desadaptados, que ya empezaron a salir por orden de Petro y de Cepeda”, ha dicho De la Espriella.

Otro hecho que marcó la semana fue la decisión del reconocido streamer paisa Luis Fernando Villa Álvarez, más conocido como Westcol, quien canceló una entrevista con Cepeda a raíz de una insinuación del representante a la Cámara Santiago Osorio, del Pacto Histórico, en el sentido de que De la Espriella le habría pagado vuelos privados. “Trabaje, papi, para que vea cómo se paga un jet privado sin tener que recibir un centavo de la política. Esas patadas de ahogado no, mi parcero”, le dijo Westcol a Osorio.

Mientras el fenómeno del Tigre sigue creciendo, según las mediciones de AtlasIntel, un café propuesto esta semana por Paloma Valencia con los líderes del centro fracasó. Sergio Fajardo dio a conocer el decálogo de su millón de votos y, hasta ahora, no ha dicho si apoyará a alguno de los dos candidatos. Juan Daniel Oviedo confirmó que conversó con el presidente Petro y aseguró que él representa al centro que “sí se moja” y aún no ha dado a conocer su decisión para el 21 de junio. Claudia López descartó votar por De la Espriella y se debate entre el coqueteo a Cepeda y el voto en blanco. Por su parte, Clemencia Vargas, hija del exvicepresidente Germán Vargas Lleras, le dio su respaldo a De la Espriella. En el caso de los partidos, el Nuevo Liberalismo dejó en libertad a sus militantes y el Partido Conservador y La U apoyaron a De la Espriella. En las últimas horas, el Partido Liberal recomendó votar por el candidato de Defensores de la Patria, aunque también dejó en libertad a sus seguidores. Sin embargo, estos anuncios de las colectividades parecen no importar y el Tigre se mantiene en su decisión pública de tener a los políticos de “siempre” a metros.

El reloj corre. Ya quedan dos semanas y los dos candidatos saben que, de aquí a la votación del 21 de junio, los errores se pagan caro. Ambos se mueven entre la prudencia y el jugarse el todo por el todo en una elección que tiene encima los ojos de la comunidad internacional. Los colombianos están a la espera de un debate entre De la Espriella y Cepeda. Mientras tanto, a nadie le cabe duda de que el Tigre es la gran sorpresa electoral de la campaña y está a punto de llegar a la Casa de Nariño.

Tomado de la revista Semana.

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