¡A pagar más! Desde ayer, el peaje Los Cauchos tuvo un reajuste en sus tarifas. El aumento de 2.100 pesos para la categoría I se oficializó tras la puesta en funcionamiento de la Unidad Funcional Uno del proyecto vial Santana–Mocoa–Neiva. El incremento en el peaje de Altamira aún no ha quedado en firme. Se espera que entre en vigencia en agosto, tras la entrega parcial de la Unidad Funcional Cuatro, que comprende el sector de Pericongo. Para algunos gremios y líderes políticos la decisión resulta inoportuna. En enero el golpe al bolsillo será aún más fuerte.
Johan Eduardo Rojas López
johan.rojas@lanacion.com.co
Por segunda vez en este año, las tarifas del peaje Los Cauchos, ubicado entre Neiva y Campoalegre, fueron reajustadas.
La decisión que entró en vigencia ayer, primero de julio, ya estaba cantada y se dio tras la puesta en funcionamiento de la Unidad Funcional Uno del proyecto de cuarta generación Santana–Mocoa–Neiva, en cumplimiento de lo dispuesto en el contrato de concesión celebrado en 2015 durante la era de Juan Manuel Santos.
Desde ese momento quedó pactado que, como resultado de la terminación de estos dos tramos, el valor de la categoría I sería de 18.900 pesos en ambos peajes. Sin embargo, ese monto no se adoptó de manera inmediata, pues una reciente resolución estableció la aplicación de aumentos paulatinos durante tres años. Así las cosas, además del alza anual con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el aporte al Fondo de Seguridad Vial (Fosevi), se aplicará un incremento adicional del 33,4 % en 2026, 2027 y 2028, hasta completar el 100 %.
Esa transición, calificada como un logro, se atribuye a la lucha de las comunidades y de diversos sectores, que en distintas mesas de trabajo expresaron su malestar y, con ello, evitaron que el alza se impusiera de manera abrupta, como estaba previsto.
¿En cuánto quedó?
En la categoría I, correspondiente a automóviles, camperos, camionetas y microbuses con ejes de llanta sencilla, la tarifa pasó de 12.600 a 14.700 pesos. La categoría II, que incluye buses, busetas, microbuses con eje trasero de doble llanta y camiones de dos ejes, aumentó de 13.700 a 16.900 pesos.
En contraste, la categoría III, integrada por camiones pequeños de dos ejes, disminuyó de 29.200 a 20.100 pesos; la categoría IV, correspondiente a camiones grandes de dos ejes, pasó de 37.100 a 26.900 pesos; y la categoría V, que agrupa camiones de tres y cuatro ejes, bajó de 41.800 a 39.200 pesos.
Y este sería, bajo esa lógica, el primero de los tres incrementos contemplados en el esquema de transición definido por el Ministerio de Transporte.

El peaje de Altamira subirá pronto
El acto administrativo emitido por el Gobierno de Gustavo Petro estableció también un alza en el peaje de Altamira. Sin embargo, la decisión se oficializará una vez sea entregada parcialmente la Unidad Funcional Cuatro (Garzón – Pitalito – San Agustín). Se estima que el primero de agosto el reajuste sea una realidad.
Así lo manifestó Lina Marcela Carrera, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio del Huila. “En este momento el acta de entrega de ese tramo está en la ANI (Agencia Nacional de Infraestructura). Lo que se cree es que lo más probable es que ahora en junio sea entregada la Unidad Funcional Cuatro parcialmente —porque todavía falta intervenir el sector de Pericongo— y a partir del primero de agosto se daría el aumento en ese peaje (…) La resolución establece que el ajuste tarifario entra en vigor a partir del primer día hábil del mes siguiente a la entrada en operación de la respectiva unidad funcional”, explicó la líder de la entidad cameral.
Solo hasta ese momento se sentirá el “golpe” en el bolsillo.
Sin saber a qué atenerse
Aunque la determinación no era desconocida, no fue bien recibida por parte de los gremios de transportadores, quienes aseguran que este reajuste en las tarifas de los peajes es inoportuno y afectará la canasta familiar.
“Realmente esperábamos que ese aumento se aplazara un poco, pero no fue así. Esto encarece la canasta familiar, porque son costos que van a trasladarse al consumidor final. Así funciona”, declaró Luis Alberto Morales, vocero de la Asociación Laboyana de Camioneros (ALC), quien además subrayó que no es aceptable el reajuste en el peaje de Altamira hasta tanto no se entregue completamente la Unidad Funcional Cuatro, incluida la intervención en Pericongo.
Para el actor vial, resulta desafortunado que se insista en cobrar más cuando no se ha cumplido a cabalidad con las obras correspondientes. “Todavía no debería darse. La cantidad de vehículos particulares que ruedan por el departamento también se ven perjudicada”, enfatizó.
Martha Lucía Medina Pastrana, presidenta de la Asociación de Camioneros del Occidente del Huila, por esa misma línea, afirmó que el panorama es desalentador tanto para los transportadores como para los colombianos, a quienes, en últimas, se les traslada ese incremento.
“¿Quiénes van a ser los perjudicados? Las familias que ahora tendrán que asumir el alza en la canasta familiar. Es que este incremento sube todo, no nos digamos mentiras”, señaló la dirigente gremial, al tiempo que coincidió con su compañero: “una de las fallas es precisamente que quieren subir los peajes cuando no han terminado en su totalidad lo que quedó en el contrato (…) Nosotros somos los que de verdad sabemos cómo está la carretera, pero después nos culpan del deterioro”.
Dijo, igualmente, no entender por qué se demoran tanto en terminar la inversión vial cuando la plata está.

Un nuevo golpe para la economía campesina
La presidenta de la Asociación de Trabajadores Campesinos del departamento, Lorena Sánchez, por su parte, advirtió que el aumento tendrá un impacto directo sobre la economía de las comunidades que representa, porque muchos productores dependen de ese corredor vial para transportar sus cosechas.
“Creo que la subida no es oportuna en un momento en que apenas estamos en una activación de la economía”, concluyó.
En contraste, Germán Peña, administrador de Surabastos, sostuvo que aún es prematuro anticipar un impacto del reajuste tarifario sobre los precios de los alimentos. Explicó que será el comportamiento del transporte de carga en las próximas semanas el que permita establecer si el incremento termina trasladándose a la canasta familiar.
Rechazo generalizado
“Recibo esta decisión con preocupación porque, aunque corresponde a un ajuste previsto en el contrato de concesión, también representa un nuevo costo para los huilenses y para nuestro aparato productivo. El peaje Los Cauchos se ubica en una vía estratégica para movilizar café, cacao, frutas, piscicultura y miles de viajeros. Cada incremento impacta directamente la competitividad del departamento”, apuntó la electa representante a la Cámara, Mireya Bravo, quien se comprometió a solicitar, una vez posesionada, una revisión integral del estado de la Ruta 45, del cumplimiento de las obras y de las medidas que permitan mitigar estos impactos para los usuarios del Huila.
A su juicio, la subida llega en un momento demasiado complejo, cuando la economía regional aún busca consolidar su recuperación.
Y complementó: “Las obras deben avanzar y los contratos deben cumplirse, pero también es necesario evaluar el impacto económico que estas decisiones generan sobre las regiones”.
El presidente de la Asamblea Departamental del Huila, Edwin Barajas, expresó su rechazo al alza aplicada en un departamento “donde hay peajes cada 40 kilómetros” y cuya economía depende en gran medida de los sectores agropecuario y turístico, estrechamente ligados al transporte.
“Es obvio que el incremento en las tarifas de los peajes va a verse reflejado en un incremento en todas las áreas del sector económico del departamento, y esto, a la vez, va a afectar ostensiblemente el bolsillo de los ciudadanos. Esperamos que este nuevo gobierno que ingresa reflexione y adecue estos mecanismos tarifarios, de tal forma que se disminuyan o, por lo menos, se estabilicen”, anotó.
Wilfred Trujillo, igualmente, diputado del Huila, especificó que más allá del aumento, lo que hoy deben exigir los huilenses es que ese mayor esfuerzo económico se vea reflejado en vías modernas, seguras y competitivas. Advirtió que todo incremento en los costos del transporte termina impactando la economía, especialmente a los sectores productivo y comercial, por lo que consideró fundamental que las nuevas obras permitan reducir los tiempos de desplazamiento, disminuir los costos logísticos y fortalecer la competitividad del departamento.
“Desde el punto de vista contractual corresponde a un compromiso previamente establecido. Sin embargo, el debate no puede quedarse únicamente en el incremento de la tarifa. Debemos empezar a pensar en mecanismos que permitan mitigar el impacto para quienes utilizan estas vías de manera permanente, especialmente mediante tarifas diferenciales para los habitantes de la región, el sector turístico y los productores del campo, quienes dependen diariamente de esta infraestructura para movilizar personas y mercancías”, añadió.

$2.200 de tarifa diferencia
El Ministerio de Transporte, mediante el acto administrativo, acogió igualmente una solicitud presentada en su momento por Lina Marcela Carrera, presidenta de la Cámara de Comercio del Huila. En consecuencia, decidió establecer una tarifa diferencial de 2.200 pesos en Los Cauchos —donde se pagaban 8.200 pesos— y en Altamira —que tenía un valor de 3.900 pesos—, equiparándola a la del peaje El Laberinto y unificando así el monto en las tres estaciones de recaudo.
“Desde la Cámara de Comercio del Huila consideramos fundamental avanzar en una mesa de trabajo articulada entre las empresas de transporte, el Ministerio de Transporte a través de la Superintendencia de Transporte, la ANI, Ruta 45, alcaldías, Gobierno Departamental y demás actores involucrados, con el propósito de promover que un mayor número de transportadores accedan de manera efectiva a la tarifa diferencial. Esta medida permitiría aliviar parte de los costos operativos del sector y evitar que dichos incrementos terminen reflejándose en el valor de los pasajes terrestres o en mayores cargas para los usuarios. Nuestro llamado es al diálogo técnico y la búsqueda de soluciones equilibradas que cuiden la sostenibilidad del transporte, la competitividad regional y el bienestar de los huilenses”, declaró la dirigente gremial.
¿Qué ha pasado con la tarifa turística?
La líder de la entidad cameral, Lina Carrera, además, en aquella oportunidad también le propuso al vicepresidente de la ANI, Roberto Uparela, una tarifa diferencial que cobije a los turistas durante las temporadas altas: San Pedro, Semana Santa, Navidad y Año Nuevo.
Tras la propuesta, la Cámara de Comercio del Huila tuvo que realizar una caracterización del turismo, que todavía está siendo estudiada. “Ellos nos han pedido información adicional; se la hemos enviado, pero el proceso aún continúa”, precisó.
Tomado de La Nación.
PREFERENCIAL ESTEREO COLOMBIA Su Perfecta Companía !